Por Valeria Rodríguez, publicado en "Marketing Directo".- Pocas industrias han conseguido mantener intacta su capacidad de convocatoria en un entorno mediático tan fragmentado como el actual. Mientras las audiencias se reparten entre plataformas, formatos y miles de estímulos diarios, el deporte continúa siendo uno de esos escasos espacios capaces de concentrar la atención colectiva, generar conversación en tiempo real y despertar emociones que trascienden la propia competición. Por eso, cada gran cita deportiva se ha convertido también en una gran oportunidad para las marcas, que encuentran en este territorio una forma única de conectar con los consumidores desde la pasión y la experiencia compartida. Y si hay un momento especialmente propicio para analizar esta relación es precisamente ahora. Con un calendario marcado por acontecimientos como la Copa Mundial de la FIFA, la Fórmula 1 y otras competiciones de alcance global, 2026 vuelve a situar al deporte en el centro de la ...