Cientos de trabajadores de The Washington Post han perdido su empleo en las últimas horas, en torno a la tercera parte según CNN. Este proceso de despidos masivos venía anticipándose en las últimas semanas y el día en el que fueron anunciados la plantilla recibió un aviso para quedarse en casa mientras los afectados eran notificados por videoconferencia.
A falta de datos específicos, un memo interno enviado por el director, Matt Murray, habla de «reducciones sustanciales en la redacción que impactan en casi todos los departamentos informativos». En concreto, han resultado muy afectadas las áreas de Deportes, que casi ha desaparecido por completo, o la de información local Metro. Esta reestructuración también conlleva el cierre de la sección de Libros y la cancelación del podcast diario Post Reports.
Las fuentes internas consultadas por CNN también señalan que la cobertura internacional de The Washington Post ha quedado reducida. Murray matiza al respecto en su comunicado que algunas oficinas fuera de EEUU mantendrán una «presencia estratégica exterior».
Todas estas salidas se producen apenas un año después de que su propietario, Jeff Bezos, desvelara un nuevo enfoque para la sección de Opinión, con la promoción de libertades individuales y mercados libres. Tanto esa decisión como la de no apoyar a Kamala Harris en las elecciones por la presidencia de EEUU que perdió frente a Donald Trump provocaron un número significativo de bajas de suscriptores, con la consiguiente caída de ingresos.
El diario capitalino ha realizado ajustes en casi todas las secciones pero la peor parte se la han llevado las de Deportes e información local.
Esas circunstancias contribuyeron a empeorar la situación financiera del diario, que en 2024 acreditó pérdidas sustanciales que rondaron los 100 millones de dólares. Debido a lo que la entonces consejera delegada interina, Patty Stonesifer, calificó como previsiones «demasiado optimistas» sobre suscripciones, tráfico y publicidad, ya el año anterior había comenzado una estrategia de reducción de costes que ha desembocado en este ajuste tan severo.
En concreto, The Washington Post puso en marcha en 2023 un proceso de salidas voluntarias de 240 personas con las que esquivó los despidos durante algunos meses. Ese clima provocó la primera huelga de periodistas de esa cabecera en casi 50 años y derivó en la llegada de un nuevo consejero delegado y un nuevo director.
Desde entonces el periódico capitalino había ejecutado despidos en el equipo encargado del desarrollo de su gestor de contenidos y había reducido la plantilla general en un 4% sin tocar la redacción. En mayo del año pasado abrió un nuevo proceso de bajas incentivadas entre sus periodistas, prolegómeno de los cientos de salidas forzosas que acaba de anunciar.
Comentarios
Publicar un comentario